Jacobo Cohen Imach recuerda que una de sus primeras incursiones en el mundo emprendedor arrancó en el negocio de su padre, a los 11 años, cuando vio detrás del local una pieza de tela de jeans que no podía ser vendida. “La tengo de clavo hace años”, le contestó su papá. El niño desafió a convertirla en negocio y, con la ayuda de su hermano mayor, se propuso hacer mochilas de jeans. “Arreglemos el precio de la tela, pero de la venta te encargas vos”, le dijo su progenitor. Jacobo pudo producir 700 unidades y las vendió a todas en la peatonal Muñecas de esta ciudad. Le dio réditos equivalentes a U$S 5.000. Años más tarde, ese espíritu emprendedor lo llevó a ser parte del principal unicornio argentino (empresas valuadas en más de U$S 1.000 millones): Mercado Libre. Su creador, Marcos Galperín, preguntó en 1999 a un grupo minúsculo de amigos si conocían a algún abogado que atendiera la cuestión jurídica del emprendimiento de comercio electrónico. “Creo que en esa charla con Marcos volví a emprender y me metí en la cabeza que esa era la oportunidad de mi vida”, dice Cohen Imach, vicepresidente senior y General Counsel - Legal & Public Affairs de Mercado Libre.

El abogado tucumano puntualiza que es fundamental que el capital humano de la empresa se encuentre siempre en estado beta (en aprendizaje continuo), con gente que tenga agallas y carácter, con jefes que sean más líderes, que tengan humildad y que marquen la estrategia y el camino para el equipo. “Hay que rodearse de gente que tenga esa sensación de pertenencia en una comunidad en la que esté dispuesto a dar la vida por el otro que está a su lado”, puntualiza. A su criterio, un jefe no debe tener miedo de incorporar a personas que tengan mayores conocimientos. “Deben tener la capacidad de enseñar y de aprender”, acota.